Antorcha Nueva - Neue Fackel
🇵🇪 Antorcha Nueva es una voz dominicana que se levanta desde la fe para hablarle a este tiempo. Cada episodio reúne predicaciones, conferencias y artículos de opinión que miran la realidad social, política y personal a la luz de la Palabra — sin rodeos, sin miedo a incomodar. No es un podcast de consuelo fácil: es una antorcha que se enciende para señalar lo que otros prefieren callar, y para sostener la fe de quienes buscan una palabra clara en medio del ruido. Desde el Peru, con la convicción de que la fe también tiene algo que decir sobre lo que pasa en la calle, en la política y en la vida cotidiana.
🇩🇪 Antorcha Nueva – Neue Fackel ist eine dominikanische Stimme, die aus dem Glauben heraus zu unserer Zeit spricht. Der Podcast versammelt Predigten, Vorträge und Meinungsbeiträge, die gesellschaftliche, politische und persönliche Fragen im Licht des biblischen Wortes betrachten – klar, unbequem, ohne Beschönigung. Kein Podcast des leichten Trostes, sondern eine Fackel, die anspricht, was andere lieber verschweigen, und Halt gibt für alle, die in lauter Zeit nach einem klaren Wort suchen. Aus Peru – davon überzeugt, dass der Glaube mitreden kann, wo Straße, Politik und Alltag einander begegnen.
Antorcha Nueva - Neue Fackel
¿Buen pastor o mal pastor? (Ez 34; Ps 22) Reflexion
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Ezequiel le reprocha a los pastores de Israel algo muy concreto: se alimentaban del rebaño en lugar de cuidarlo. No es solo una pregunta para reyes ni para obispos: es la pregunta de todo padre, toda madre, todo jefe, todo responsable.
Reflexión de fray Max Cappabianca, O.P., 19 de agosto de 2026, en la Templo paroquial de Quillabamba.
El Buen Pastor, mosaico del siglo V d. C., Mausoleo de Gala Placidia, Rávena (Italia). Imagen: Petar Milosevic
Instagram / Youtube: @patermaxop
Quiero hablar un poco de la primera lectura del Salmo y leer este texto duele. Dios mismo toma la palabra contra los pastores de Israel y les dice sin dores, ¿no es el rebaño lo que los pastores deben apacentar? Ustedes se alimentan de la leche, se visten con la lana, regüellan las ovejas gordas, pero no apacientan el rebaño. Es una imagen muy concreta. Alguien que tiene poder sobre otros y en vez de cuidarlos, vive de ellos.
SpeakerY luego añade algo todavía más fuerte. Dice, no han fortalecido a las débiles, no han curado a las enfermas, no han vendado a las heridas, no han hecho volver a las descarriadas, no han buscado a las perdidas. Cada verbo es una omisión. No es que el mal pastor haga daño activamente en cada frase. Muchas veces el daño está simplemente en lo que no hace.
SpeakerFrente a esa acusación, el Salmo 22 pone la otra imagen. El Señor es mi pastor, nada me falta. Me conduce a pastos verdes, me guía por el buen camino, y aunque camine por un valle oscuro, no temo mal alguno porque él va conmigo mismo. Es la misma palabra, pastor, pero con un contenido completamente diferente. Cercanía, cuidado, presencia, incluso en lo oscuro.
SpeakerEste contraste no habla solo de reyes de Israel, ni solo de curas y obispos, aunque también y conviene no evitarlo, habla de cualquier persona que tenga otras personas bajo su responsabilidad. Un padre, una madre, puede ser también una abuela, un abuelo, un jefe con su equipo, el presidente de una asociación, de una hermandad, de un club de Todos estos de una comunidad de vecinos, solo eso, cada uno de ellos puede ser a su escala, buen pastor o mal pastor. Y la pregunta de Ezequiel es exactamente la misma en cada caso. ¿Vivo yo de las personas que dependen de mí o vivo yo para ellos? ¿Busco a la que se ha quedado atrás o solo cuento a las que ya están donde deben estar?
SpeakerNo hace falta tener un rebaño de ovejas para reconocerse en este texto. Basta con recordar algún momento en que alguien, un padre, una madre, un jefe, se preocupó de verdad por nosotros cuando estábamos perdidos, sin que se lo pidiéramos.
SpeakerY esa es al final la buena noticia de hoy, queridos hermanos y hermanas. Que este tipo de cuidado es que lo hemos recibido alguna vez, y que también nosotros podemos darlo. No hace falta un cargo ni un título para ser buen pastor de alguien. Basta con mirar quién hoy necesita que alguien vaya a buscarlo. Amén.