Antorcha Nueva - Neue Fackel
🇵🇪 Antorcha Nueva es una voz dominicana que se levanta desde la fe para hablarle a este tiempo. Cada episodio reúne predicaciones, conferencias y artículos de opinión que miran la realidad social, política y personal a la luz de la Palabra — sin rodeos, sin miedo a incomodar. No es un podcast de consuelo fácil: es una antorcha que se enciende para señalar lo que otros prefieren callar, y para sostener la fe de quienes buscan una palabra clara en medio del ruido. Desde el Peru, con la convicción de que la fe también tiene algo que decir sobre lo que pasa en la calle, en la política y en la vida cotidiana.
🇩🇪 Antorcha Nueva – Neue Fackel ist eine dominikanische Stimme, die aus dem Glauben heraus zu unserer Zeit spricht. Der Podcast versammelt Predigten, Vorträge und Meinungsbeiträge, die gesellschaftliche, politische und persönliche Fragen im Licht des biblischen Wortes betrachten – klar, unbequem, ohne Beschönigung. Kein Podcast des leichten Trostes, sondern eine Fackel, die anspricht, was andere lieber verschweigen, und Halt gibt für alle, die in lauter Zeit nach einem klaren Wort suchen. Aus Peru – davon überzeugt, dass der Glaube mitreden kann, wo Straße, Politik und Alltag einander begegnen.
Antorcha Nueva - Neue Fackel
En recuerdo del Padre Luis Verde OP
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Fray Luis María Verde Irisarri fue un misionero dominico que dedicó 50 años de su vida a la misión en la Amazonía peruana, especialmente en la región de Quillabamba. Conocido por su espíritu fraterno, su compromiso pastoral y su habilidad para combinar la predicación con un profundo sentido práctico —desde reparar motores hasta construir puentes—, dejó una huella imborrable en las comunidades que sirvió.
Reflexión un año después de su muerte, del Padre Max Cappabianca OP
7 Agosto 2026 en Templo Paroquial de Quillabamba
https://www.selvasamazonicas.org/quienes-somos/fr-luis-maria-verde-irisarri/
Instagram / Youtube: @patermaxop
Hermanos y hermanas, hoy celebramos el aniversario de la muerte del Padre Luis Verde. Yo no lo conocí personalmente, pero vivo en su cuarto y me siento en el refectorio en su lugar y algo de él lo siento cerca de mí. Por lo que me han contado fue un hombre muy querido, un hombre de fe profunda. Hoy queremos dar gracias por su vida y por todo lo que sembró aquí. Y el Evangelio de hoy nos ayuda a entender por qué una vida como la suya deja huella. Jesús dice, el que quiere seguirlo tiene que negarse a sí mismo y tomar su cruz. Suena difícil, pero no significa buscar el sufrimiento, significa dejar de vivir solo para uno mismo. Todos conocemos a alguien que tiene mucho dinero, éxito y por dentro está vacío. Y conocemos a otros que dan su vida por los demás y precisamente ahí encuentran alegría verdadera. Así fue, según parece, la vida de Padre Luis. Entregada, sencilla, fiel. Cargar la cruz es simple, es amar aunque cueste, ayudar aunque canse, ser honesto aunque incómodo. Eso hizo él, día tras día, durante años. Hoy sentado en su lugar siento también una pregunta para mí. ¿Sabré yo vivir así? Y Jesús promete algo hermoso. No caminamos solos. Él viene con nosotros hasta el final. ¿Cómo acompañó al Padre Luis hasta su hora final? ¿Y cómo nos acompaña hoy a todos nosotros? Gracias Padre Luis por tu servicio. Que tu vida nos siga enseñando el camino Amén